viernes, 26 de agosto de 2011

ALGO BREVE DE PREHISTORIA, PARA EMPEZAR...


Pintura rupestre. Investigaciones han dejado en descubierto que varias se realizaron bajo estados de trance provocados por múltiples factores.

Las civilizaciones de los San y los Bosquimanos, desarrolladas ambas en África, han contribuído en gran parte a la explicación del arte parietal (comunmente llamado Rupestre), y a la comparación entre las pinturas de cuevas africanas y europeas, y a las hipótesis de neuropsicología y chamanismo planteadas por arqueólogos como David Lewis-Williams (n. 1934) y Jean Clottes (n. 1933).
En las prácticas rituales de estas etnias africanas, los llamados “chamanes” o líderes de ceremonias confeccionaban pinturas rupestres con motivos variados (zigzags, puntos, figuras geométricas; panales de abejas, animales y monstruos, y escenas de ellos mismos), bajo un determinado estado de trance adquirido a fin de lograr un contacto con el mundo de los espíritus.
A partir de estos datos, Lewis-Williams y Clottes formularon sus estudios sobre neuropsicología (discipina que, mediante postulados de neurología y psicología, estudia el sistema nervioso central), para explicar que el sistema nervioso humano es igual en todos los individuos en la actualidad pero también lo ha sido en épocas anteriores, y que las alucinaciones que el hombre sufre pueden explicarse a través de tres estados básicos (¡quien los lea podrá saber si los tuvo o no!); el primero que marca el inicio de un trance hipnótico dentro del sistema óptico, y que genera imágenes luminosas externas, que pueden “proyectarse” en paredes y techos; el segundo, que tiene un nivel profundo de trance que interpreta o racionaliza las percepciones geométricas, es decir, les aporta cierta forma concreta, inclusive con cierto volúmen (como en el caso de zigzags que pueden convertirse en serpientes); y el tercero, el más profundo, dentro del cual persisten los elementos del primer estado, pero las formas alcanzan volúmenes de animales, personas y monstruos, derivando en seres particulares que se perfeccionan según la mente del individuo. En éste último estado, los individuos sienten que no están sujetos a leyes físicas, pudiendo volar o transformarse en animales.
El chamanismo, como se citó anteriormente, implica prácticas rituales en las cuales el chamán, busca alcanzar una comunicación con el mundo de los espíritus, claro que bajo un estado de trance, posible gracias a agentes tales como música, danzas y drogas; fatigas, migraña, esquizofrenia, concentración intensa, disminución sensorial, sonidos y movimientos rítmicos persistentes, etc. El poder o autoridad adquirida por el chamán le permite profetizar, curar a los enfermos, controlar a los animales, influir en el tiempo atmosférico, etc. El aprendizaje chamánico dentro de estas etnias, implica para quien pretende acceder a éstos conocimientos, ser apartado de la sociedad, sin alimentos a fin de meditar; la fatiga, el hambre y la concentración mental le provocan el trance buscado, y dependiendo de la cultura y las creencias (San, Bosquimano, de tribus americanas o australianas, u otra) se le aparecerá el espíritu de un animal, adquiriendo de este modo, un poder sobrenatural.

Figuras diversas. Las alteraciones de la conciencia pueden asignarle a las mismas formas concretas, inclusive con cierto volúmen.

    Con estos aportes, Clottes y Lewis-Williams consideran que el arte prehistórico pudo haberse desarrollado bajo los tres estados de alteración de la conciencia humana, y las sensaciones neurológicas y provocadas por alucinógenos o estimulantes. Su teoría sin embargo, ha sido discutida, pues si bien no se descarta la influencia de alteraciones mentales para el desarrollo del arte rupestre, tampoco se generaliza y se considera que todo el arte primitivo haya sucedido de este modo.
   
    En resúmen, los motivos que llevaron al hombre a desarrollar el arte rupestre son muy variados, pero las alteraciones de la conciencia lo han llevado en muchos casos a realizar sobre paredes obras increíbles dignas de admiración, pero también de investigación. Por eso, es importante el análisis de culturas tan antiguas como las africanas de los San y los Bosquimanos, como también de Centroamérica (especialmente México) y Australia, en donde las prácticas de los chamanes también se han manifestado en el arte antiguo.
    Les adjunto el link de un breve video sobre Arte rupestre en la Isla Victoria, Lago Nahuel Huapi, Patagonia Argentina
  
    ¡Saludos y gracias!
   
    Fuentes: SANCHIDRIÁN, J. 2001. Manual de arte prehistórico. Capítulo 18. “Algo sobre interpretación”. Ariel, Barcelona. Pp. 346-350.

jueves, 11 de agosto de 2011

HOY CERATI CUMPLE 52 AÑOS


No es un post más. Es un simple saludo, un mensaje. Hoy Gustavo Cerati cumple 52 años, y estoy seguro de que las sensaciones son compartidas; muchos querrán festejar, otros simplemente reflexionar, o sino rezar, escuchar sus canciones y compartirlas...
Lleva ya 15 meses internado, y como se dijo hoy, no ha presentado mejoría alguna en este último tiempo. Todo parece seguir igual, casi como si hubiese pasado un año, 6 meses, o una semana desde su accidente cerebrovascular...
Él no lo ve, no lo escucha, pero sus fans están ahí, como también sus colegas, o quienes lo admiran, por su trabajo, su humanidad, su talento, o simplemente porque lo conocen y comparten respeto ante la situación triste en la que se encuentra. Y si, estamos esperando a que se despierte pero, aún dormido, lo queremos saludar, alentar, regalarle un mensaje de ánimo y fuerza para que pueda abrir los ojos y sentir el cálido recibimiento de sus fanáticos, de los primeros que mantienen la ilusión.
Desde este espacio, quiero saludar a Gustavo Cerati, y desearle que sus 52 años empiecen de la mejor forma, y lo encuentren totalmente fortalecido. No se pierde la esperanza.
¡Feliz Cumpleaños Gustavo, mucha fuerza!
Saludos y gracias.

martes, 9 de agosto de 2011

HISTORIAS DE REINAS DEL SIGLO XVI, EN LOS AÑOS ‘40



Últimamente he visto muchas películas de los ’30, ’40 y ’50 y hoy les traigo un par para comentar, y comparar. Como bien dice el título, son películas ambientadas en el siglo XVI, y en este caso, ambas cuentan las vidas y amores de las reinas de Inglaterra y Escocia de entonces, Isabel I y María Estuardo respectivamente. El contexto en el cual fueron filmadas ambas producciones, es tan atrapante como las historias contadas en las mismas.
“The Private Lives of Elizabeth and Essex” (traducida como La vida privada de Isabel y Essex) es una película estadounidense, producida en 1939 y estrenada en noviembre de ese año. Su director, es Michael Curtiz, si, el mismo que daría forma y vida a una de las películas románticas más recordadas de la historia: “Casablanca”.
La actriz protagonista de nuestro primer título es Bette Davis. Y aquí más de alguno puede recordar si la conoce o no. Seguramente si, porque Bette fue de las actrices más hermosas y talentosas que el cine pudo presentar. Aunque, en este caso, la hayan tenido que modificar para la ocasión. Y es que, para su representación de la reina Isabel I, tuvo que ser sometida a peinados y maquillajes sorprendentes. Pero no sería la única vez que se pondría los zapatos de Isabel; en 1955 volvería a encarnar a la reina, pero dada su edad (47 años, aunque parecía de más), no fue necesaria una increíble transformación.
El protagonista, Earl of Essex, un valiente Lord y soldado inglés, es representado por Errol Flynn. Y aquí muchos otros podrán decir que lo conocen, pues Errol venía de representar a Robin Hood (¡ni más ni menos!) en 1938, uno de sus papeles más importantes y por qué no, el más reconocido. Claro que a él no tuvieron que transformarlo ni nada (!!).
Ahora la historia: La reina Isabel I de Inglaterra está enamorada de Lord Essex, quien se encuentra luchando contra los españoles, a quienes derrota en Cádiz. Su regreso parece triunfante, pero la mandataria, si bien al principio parece disgustada por una supuesta derrota, puede perdonarlo. A partir de allí, se sucitan hechos que los mantienen en discordia, entre ellos, la intervención de las cartas que ambos se enviaban mientras Essex se encontraba en batalla. El cambio y la desaparición de varias de ellas (de parte de la propia corte) llevó a los amantes a la confusión, que implicó que la reina abandonase al soldado, creyendo que éste nunca le había respondido correspondencia alguna.
Pero además, la reina tuvo dos grandes obstáculos que determinaron que el final no sea para nada feliz. En primer lugar, su rivalidad con Lady Penélope Gray, una cortesana más joven y apuesta que la reina, que también siente amor por Essex, y se pelea con Isabel. El otro punto, es que la reina no habría cedido nunca su trono por un simple amor, y esto fue clave, ya que Isabel, en una increíble decisión, mandó a ejecutar al Lord, acusándolo de traición y ofensa, hacia la reina y hacia Inglaterra. Isabel queda devastada, e inclusive llega a hacer las paces con Penélope, quien le pidió encarecidamente que no ejecutase al amado en común.
Bette Davis es Isabel I, reina de Inglaterra
Errol Flynn es Lord Essex

“Das Herz der Königin” (traducida como El Corazón de la Reina), es nuestro segundo título, estrenado en diciembre de 1940. Su director es Carl Froelich, quizás el director más destacado del cine alemán entre fines de los ’30 y mitad de los ’40.
La actriz protagonista es Zarah Leander, la artista más importante del cine alemán de entonces, aunque ella no era alemana, sino sueca. Su trabajo durante la Segunda Guerra Mundial (hasta 1943) la llevó a ser confundida injustamente como una nazi más, si bien ella misma aclaró que nunca participó de la política del régimen (al respecto les contaré en otro momento). Aparte de esto, su belleza, su voz y su talento actoral fueron la pieza para convertirla en La estrella germana, y para encarnar, en este caso, a la reina María Estuardo de Escocia.
El protagonista, Lord Bothwell, un cortesano escocés, es representado por Willie Birgel, un actor en ascenso, que ya venía trabajando desde los ’30, y que ya había compartido protagonismo con Zarah antes, en 1937.
La historia: La reina María Estuardo llega a Escocia luego de haber pasado su infancia en Francia. Por desgracia, no es bien recibida por la corte, masculina 100%, que prefiere a un rey escocés, y no a una dulce y frágil mandataria. Para colmo de males, su prima, si, la reina Isabel I (interpretada por María Koppenhöfer, claro que mucho menos empalidecida que Bette Davis), siente una gran envidia por ella, pues María es mucho más bonita y carismática que la reina inglesa.
María conoce a Lord Bothwell, quien desde el principio se muestra atraído hacia la reina, pero hacia fuera demuestra su rechazo hacia la misma. Ambos quedan prácticamente enamorados desde el principio, pero María, para evitar escándalos, decide arrestarlo. De todas formas, ambos se mantienen comunicados por cartas, las cuales son intervenidas (¿les suena?) a fin de lograr confusión entre los amantes. Esta vez, Lady Johanna Gordon es quien intenta separarlos, pero su sed de venganza contra la reina se confunde con el amor que siente también por Bothwell.
Johanna y Lord Bothwell se unen contra la reina, y el caballero logra tomar el poder, pero regresa a los brazos de María, y decide reinar con ella, previa eliminación de los cortesanos favoritos de la reina. Isabel, desde Inglaterra, ofrece ayuda a María y su hijo (el futuro Jacobo Estuardo de Escocia e Inglaterra, que María tuvo con el príncipe Darnley, enviado por la monarca inglesa, y no con Bothwell), pero finalmente la traiciona; Bothwell es arrestado, y María condenada a morir decapitada. El final, como puede verse, tampoco es para nada feliz.
Zarah Leander es María Estuardo, reina de Escocia
Willie Birgel es Lord Bothwell


Ahora bien, vistas las tramas de ambas películas, es momento de destacar las particularidades que envuelven a ambas obras.
Fueron estrenadas con poco más de un año de diferencia (1939-1940), y sus historias se centran en la vida cortesana de las islas británicas del siglo XVI. En el primer caso, Inglaterra y su reina, Isabel; en el segundo, Escocia y su soberana, María Estuardo. Estamos en la Segunda Guerra Mundial, y en el caso de la producción alemana, la supuesta intervención del régimen lleva a colocar a Inglaterra claramente como la mala de la película, y a Escocia, su eterna rival, como la gran damnificada.
Ambas obras tratan sobre amoríos entre la reina y un cortesano, un noble, y en los dos casos el protagonista masculino termina siendo ejecutado. Lord Essex es decapitado en la torre por orden de la misma reina, mientras que Lord Bothwell, si bien no se ve en la película, es arrestado y encerrado en un castillo hasta morir, víctima de la locura. En cuanto a las reinas, Isabel termina sola, y María, ejecutada.
En ambas tramas, aparece una mujer que es rival de la monarca. En La vida privada de Isabel y Essex, aparece Lady Penélope Gray, de quien no hay registros sobre su existencia real, pero es fundamental para crear tensión entre Isabel y Essex, interviniendo en las cartas de ambos, y resaltándole a la reina su juventud, belleza y plenitud. La intérprete es la bellísima Olivia de Havilland. En El Corazón de la Reina, aparece el personaje de Johanna Gordon, heredera de una familia devastada por el padre de María, razón por la cual decide vengarse, pero termina enamorándose de Bothwell. Es ella misma en este caso quien intercepta las cartas de María con su amante, aunque en este caso, Bothwell y Johanna se unen en falso matrimonio, uno por poder, la otra por venganza. La intérprete, es la hermosa Lotte Koch.

Olivia de Havilland es Lady Penélope Gray
Lotte Koch es Lady Johanna Gordon

Las escenografías y disfraces son excelentes en ambas producciones, y a pesar de que “Das Herz der Königin” no pudo ser coloreada, es notable la producción que hay detrás. Si bien ninguna de las obras está filmada en lugares históricos, todo lo que tiene que ver con batallas, lugares y cronología está bien representado. En “The Private Lives of Elizabeth and Essex”, la historia comienza con el triunfo inglés sobre las tropas españolas en la toma de Cádiz de 1595, mientras que más hacia el desarrollo de la trama, Essex debe soportar el abandono de la corona en Irlanda, en la llamada Guerra de los Nueve Años, de 1595 a 1603, aunque él no la presenció en su totalidad, pues moriría ejecutado en 1601. En “Das Herz der Königin”, los hechos se siguen cronológicamente de muy buena manera: María llega a Escocia desde Francia, combate a los opositores, se enamora de Bothwell pero se casa con el enviado de Isabel, Lord Darnley, quien se convierte en rey, y tiene un hijo con María (Jacobo), para luego enfermarse y morir en un castillo, víctima de un atentado que ni María ni Bothwell pueden evitar; la reina Isabel la ayuda pero en realidad la traiciona, y manda a decapitar a su prima. Además, es cierta la existencia de las cartas de ambas reinas con sus respectivos amantes.

En resúmen, dos historias atrapantes a su modo, bastante similares entre sí. Dos historias de amor contadas desde dos visiones, muy buen contexto, adaptación, escenografía y puesta en escena, interpretaciones y expresiones actorales, algo de música y por supuesto, mucha historia. Les dejo por supuesto los trailers de ambas obras.
¡Saludos y gracias!




Fuentes: IMDB (Internet Movie DataBase, con todo lo que necesitan saber sobre películas y series), Archivo personal.

Películas: “The Private Lives of Elizabeth and Essex”, dirigida por Michael Curtiz, protagonizada por Bette Davis y Errol Fynn, 1939. // “Das Herz der Königin”, dirigida por Carl Froelich, protagonizada por Zarah Leander y Willie Birgel, 1940.