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lunes, 24 de septiembre de 2012

DE PELÍCULA: RITA GAM, MÁS QUE LA AMIGA DE GRACE KELLY




Seguramente el nombre resulta desconocido para muchos. Pero esta actriz tuvo un pequeño momento de brillo en los años ’50, una época inolvidable del cine mundial.
Nació en Pittsburgh, Pennsylvania, un 2 de abril de 1927. Comenzó trabajando en Broadway, y realizó varios papeles en televisión. Su primer papel en cine fue en 1952, en una película llamada The Thief (varias interpretaciones: La Espía, El Espía, o El Ladrón) en la que interpretaba a una mujer, sin diálogos y con muy pocas apariciones, pero que, al parecer, ocupa un lugar fundamental en el desarrollo de la trama.
Lamentablemente, los personajes memorables serían escasos, por no decir que quizás nunca los tuvo. Y es que Rita fue más vista en series de televisión, que en el cine. Y ni hablar del cine grande.

La muchacha de The Thief, muda pero importante.

Luego de The Thief, Saadia es uno de sus personajes más destacados. Saadia, es una muchacha árabe que aparentemente se encuentra embrujada, y debe huir de su pueblo porque se la acusa erróneamente de provocar una plaga.
Saadia es de 1953, y al año siguiente tuvo otro relevante papel en Atila, rey de los Hunos (Sign of the Pagan, su título original), interpretando a Kubra, una princesa romana. En 1954 también participaría en Night People (Gente de la noche), compartiendo cartel junto a Gregory Peck. Para 1955 daría vida a Cósima Liszt, última esposa del compositor alemán Richard Wagner, en el film Magic Fire. Luego de un protagónico en Mohawk, de 1956, en donde era una joven indígena que debía impedir la guerra entre su tribu y los hombres blancos, recién en 1959 tendría otro papel trascendente, en Aníbal (o Annibale).

En la tapa de la revista Match, de París, vestida como Cósima Liszt.

Su carrera en cine no fue, como se dijo antes, tan prolongada como en la televisión, y sus apariciones en la pantalla grande fueron muy pocas, alternándolas con varias series televisivas. Pronto viajaría a trabajar a Europa, apareciendo igualmente en producciones poco exitosas o muy poco recordadas. El ejemplo que les cito es el de Magic Fire, siendo ésta una película biográfica, filmada en el Viejo Continente y para Hollywood, y de la que se esperaba mucho más. En la misma además, participaban estrellas del momento como Yvonne de Carlo, Peter Cushing y el argentino Carlos Thompson, y otras figuras como Valentina Cortese, de orígen italiano, Alan Badel, quien de hecho interpretaba a Wagner, y el Flaco de Metrópolis, Fritz Rasp. El papel de Rita no era menor, pues interpretaba ni más ni menos que a Cósima Wagner, mujer muy influyente en el final de la carrera del músico, y quien lo acompañaría hasta su muerte, implicando esto una notable aparición del personaje. La película no triunfó, o por lo menos no recibió el reconocimiento que merecía.

Foto promocional de Klute, 1971.

Rita en los '90.

En Europa actuó, pero al regresar a los Estados Unidos, además de eso, prestó su voz para numerosos documentales. Algunos, relacionados con el cine del mundo, de los cuales algunos capítulos se pueden encontrar aún en Youtube. Su última aparición en cine fue en 1997, y en un papel menor. Aún así se ha mantenido bastante activa, participando muy de vez en cuando en series y teatro. Hoy vive en un departamento en Nueva York, olvidada, pero muy requerida cuando de Grace Kelly hay que hablar.


RITA GAM Y GRACE KELLY, GRANDES AMIGAS
Al margen de su dilatada carrera cinematográfica, Rita Gam es muy reconocida por su amistad con Grace Kelly, aquella actriz que de la nada, subió a la fama y se convirtió en esposa del Príncipe Rainiero de Mónaco y que lamentablemente, falleció en un accidente automovilístico en 1982.

Rita junto a Grace Kelly, su gran e inolvidable amiga.

Ambas actrices se conocieron a principios de los ‘50, cuando eran aún desconocidas. También eran compañeras del futuro director Sidney Lumet, quien estaba casado con Rita desde 1949, pero acabaron divorciándose en 1954. Rita se volvió a casar dos años más tarde, y por supuesto Grace fue de las invitadas de honor de la boda, a la vez que, cuando Grace se casó con el Príncipe de Mónaco también en 1956, Rita estuvo entre las invitadas.
Las muchachas permanecieron separadas artísticamente, pues mientras Grace triunfaba y se hacía conocida por su belleza y sus películas, Rita estaba en Estados Unidos o en Europa, filmando series y películas sin grandes logros relevantes. El trabajo no fue claramente un obstáculo, y pudo vérselas juntas en eventos, acompañadas por otras actrices, por amigas en común, o con alguno de los maridos de Rita. La muerte de Grace Kelly en 1982 en Mónaco terminó con la amistad abruptamente, y en los años siguientes, Rita sería blanco de numerosas entrevistas, tanto para hablar de la amistad con su colega, como para describir a Grace, como persona, como actriz, como parte de la realeza. No se le pregunta sobre su propia carrera, pero sí sobre la de su amiga. En el 2012, se le realizó una entrevista, en su departamento de Nueva York, sobre Grace Kelly, pero tuvo un momento para hablar sobre sí misma, aclarando que, a pesar de que la mayoría de sus películas eran de clase B, no eran tan malas, y sus historias podían ser intrigantes, interesantes o apasionantes. Sobre Grace, no mucho más. Una gran estrella, una formidable amiga, inolvidable, y claro, alguna anécdota que pudo rescatar de sus recuerdos. A sus ochenta y tantos, la lucidez de Rita es admirable, y su sonrisa, la misma de hace casi sesenta años.
Hasta acá, un pequeño espacio dedicado a una de mis actrices favoritas, que lamentablemente no tuvo una carrera exitosa, pero aprovechó al máximo el amor por su trabajo y lo demostró en cada papel que interpretó.
Algunos videos, incluyendo películas en donde ella aparece:


Night People, 1954. Película protagonizada junto a Gregory Peck.


Annibale, 1959. Es una de las partes de la película. ¡Está completa en Youtube!


 What's My Line? 1961. Programa televisivo que invitaba a celebridades. Rita aparece un momento.


 The World of Film in Hungary, 1986. Rita es productora y además narradora.


¡Saludos y gracias!

miércoles, 1 de agosto de 2012

L'ARGENT Y LA ECONOMÍA ANTES DE LA CRISIS



Una de las películas favoritas de quien escribe es sin dudas L’Argent, de 1928 y dirigida por Marcel L’Herbier. Fue una de las primeras que ví, y a pesar de su duración, no me resulta agotador mirarla completa. La descubrí en 2010, en el ciclo televisivo Filmoteca, transmitido por Canal 7 de Argentina.
La producción de más está decir que es monumental, y por lo que he leído en numerosas críticas encontradas en internet, fue de las más costosas de entonces. La superproducción implicó filmaciones dentro de la Bolsa de París, elegante vestuario y la utilización de tomas poco utilizadas entonces. El resultado fue una película de dos horas y media de duración, que a pesar de ser considerada hoy casi una reliquia, lógicamente no tuvo gran éxito en su época. No habían premios para otorgar -parece- al cine por aquel entonces, sino seguramente habría recibido alguna distinción de todas formas.
 Un punto a considerar es la importancia con la que contaba la aviación entonces. Los aviones eran la nueva sensación, y sin dudas un avance importantísimo. Un tiempo antes de esta película, Charles Lindbergh había realizado la proeza de cruzar el Océano Atlántico sin escalas. Cosa similar es la que realiza Jacques Hamelin en L'Argent, siendo uno de los personajes principales, y girando buena parte de la historia alrededor de un viaje en avión.
Si bien está basada en una obra de Emile Zola, gran escritor de fines del siglo XIX, es interesante la visión sobre el mundo de los negocios y la economía no solo en París sino en el mundo en 1928, justamente un año antes de la crisis mundial, aunque el estreno fue en enero de 1929. Se muestra una actividad bursátil intensa, con hombres de negocios agitados y atentos a lo que ocurre en otras bolsas del mundo, pendientes de lo que un negocio petrolero pudiese generar. Todo apunta a que, en aquel entonces, nadie habría sospechado que en poco tiempo llegaría una de las crisis económicas más duras de la historia. Y sin dudas que la adaptación de Marcel L’Herbier se hizo “a tiempo”, pues de haberse realizado unos años más tarde, la producción habría sido cancelada, y el argumento de seguro se habría modificado, todo por la sola crisis...

LA HISTORIA
Nicolas Saccard es presidente de la Banca Universal, uno de los bancos más importantes, sumido en un crisis. En búsqueda de su recuperación, Saccard acepta financiar el viaje de un mecánico y aventurero aviador llamado Jacques Hamelin, quien había realizado un viaje al norte de Sudamérica, a la Guayana Francesa, y había encontrado un petróleo de buena calidad capaz de ser utilizado en un nuevo combustible.
Jacques está casado con Line, un hermosa y joven dama que está constantemente acosada por los prestamistas a quienes debe dinero, cosa que le oculta a su esposo. Line quiere crecer, ser rica, pero al mismo debe asumir que eso será posible aceptando el viaje de Jacques.

Nicolas Saccard, presidente de la Banca Universal. Hombre de negocios, capaz de llegar a las últimas consecuencias.
Jacques Hamelin, aviador, aventurero, amante de su esposa y de los desafíos.

Line Hamelin, hermosa y sensible, siempre junto a Jacques.

La estrategia de Saccard consiste en aliarse con Hamelin para promocionar el viaje y sacar a la Banca Universal de la crisis, a la vez que planea derrotar a su principal enemigo, Alphonse Gunderman, un hombre de negocios muy poderoso, aliado ahora con la hermosa y distinguida Baronesa Sandorf (si, ¡Brigitte Helm!), antigua amante de Saccard y ahora mujer despechada.
Hamelin viaja, luego de haber sido nombrado para un cargo muy importante en lo relacionado a lo económico, cosa que a él poco le interesaba. Line en tanto, triste y sola, empieza a ser “ayudada” por Saccard, quien aprovecha justamente la situación de la dama para homenajear a su marido y tratar de seducirla. La seducción en parte resulta, pues Line se muda a una casa mejor y logra cancelar las deudas que tenía, aunque de a poco empieza a descubrir quién era Saccard realmente.

La Baronesa Sandorf, hermosa, elegante y distinguida. Ex amante de Saccard, desea su caída.

Alphonse Gunderman, hombre de negocios. Firme y decidido, siempre con un As bajo la manga.

Justamente, el banquero montó una gran mentira; en primer lugar, dejó que la gente se informase sobre el exitoso viaje a Sudamérica, pero luego inventó que Hamelin se había estrellado en el océano, algo que lo favoreció en cuanto a las acciones bursátiles. En realidad, las cosas marchaban bien en la Guayana; se estaba trabajando en el yacimiento petrolífero y bien, pero Jacques de a poco se estaba quedando ciego.
Line supo la verdad luego de presionar a Saccard, quien a pesar de confesarle no solo que Jacques estaba vivo, sino también lo que sentía por ella, no pudo evitar el actuar de la dama en su contra. Aliándose con la Baronesa Sandorf, quien le advirtió que Saccard estaba aún en crisis y que podía demandarlo, y con Gunderman, quien ya se preparaba para no caer en crisis también, Line logró llevar a juicio a Saccard, aunque esto también implicó que su marido, ahora completamente ciego, pasara un tiempo en prisión.
El litigio se llevó a cabo, y se consideró a Saccard culpable, por haber realizado mal su desempeño al frente de la Banca Universal, y por haber engañado a Jacques Hamelin y mentido a todos. Igualmente Nicolas Saccard empieza a pensar, en prisión, su próximo plan.

Sandorf y Line. Las damas del film.

La Baronesa y La Prestamista. Aparentemente, enemigas en un pasado que ni Zola ni L'Herbier aclaran.

Como pueden ver, la historia es bastante larga, pero apasionante. Los personajes son pocos, y los secundarios cuentan con diferentes participaciones. Una distinción notable merece Huret, el amigo periodista de Hamelin, quien lo presenta ante Saccard para convencerlo de la travesía oceánica, pero además permanece siempre junto a Jacques y Line en momentos clave. En menor medida, aparecen Mazaud, el ayudante de Saccard, quien acompaña a Hamelin en su viaje, y sospecha de la caída de su jefe, sin mostrar oposición a ello; Massías, economista que trabaja para Gunderman, y se opone a la continuidad de Saccard al frente de la Banca Universal, y La Prestamista (Le Mèchain), un anciana oportunista cuyas apariciones son tan fugaces que, por lo menos a mí, no terminan de decirme el propósito de su papel, aunque sí aparece al final, también celebrando la caída de Saccard, y mirándose con indiferencia con la Baronesa Sandorf, como si algo hubiese ocurrido antes. En un pasado que la obra de Zola y la adaptación de L’Herbier no cuentan.

Como dije al principio, es una larga película, pero interesante a medida que trascurre la historia. Es una historia intrigante que debe ser observada con detenimiento, pues uno no sabe qué pasará con la situación de Line y Jacques, con las verdaderas intenciones de Saccard y sus negocios, o si tanto Gunderman como la Baronesa Sandorf tendrán papeles determinantes sobre el final.
Una gran adaptación de Marcel L’Herbier de la novela de Zola, llevada a la pantalla grande sobre los finales de la Era de Plata del Cine, ya amenazada por el inminente ascenso del cine sonoro.
¡Comento que está completa en Youtube!
¡Saludos y gracias!

lunes, 11 de junio de 2012

EFEMÉRIDE: 16 AÑOS SIN BRIGITTE...


  Un día como hoy, 11 de Junio, pero de 1996, Brigitte Helm fallecía en Suiza. Una actriz hermosa y sobre todo talentosa, que optó por el silencio y el refugio en una época en que la censura llegó al cine, en que los regímenes totalitarios hacían de las suyas, en que Hollywood ampliamente le ganaba al cine europeo. Y no fue solamente María de Metrópolis, sino muchos y diferentes personajes, mujeres buenas o malvadas, astutas e inocentes.
  Y hasta hoy, es inspiración para mucha gente que ama el cine mudo, el cine en sí y a las grandes actrices de la era de plata del cine, como Brigitte.

Un video para recordarla en fotos:

¡Saludos y gracias!

martes, 10 de abril de 2012

UN BREVE GALOPE DEL CABALLO EN MOVIMIENTO

El caballo de Muybridge comprobó que al correr, el animal levantaba sus cuatro patas del suelo.

Hace muy muy poco, Google me sorprendió con su “doodle” homenaje a Eaedweard James Muybridge, creador de la famosísima secuencia de imágenes conocida como “El Caballo en Movimiento” (Sallie Gardner at a Gallop). Este trabajo es resultado de experimentos iniciados hacia 1872, a partir de una especie de apuesta entre dos apostadores (valga la redundancia) de carreras de caballos. Ya que uno de ellos pensaba que al correr, el caballo levantaba sus cuatro patas del suelo, pidió a Muybridge que comprobase a través de sus fotos que lo que decía era cierto. En 1878, el fotógrafo tomó imágenes de Sallie Gardner, una yegua de carreras, y a través de una secuencia de doce imágenes, se lograron dos resultados: por un lado, que efectivamente se veía que el caballo se deslizaba por el aire en su movimiento, y por otro, la invención del llamado Zoopraxiscopio, un aparato circular cuyos discos giratorios proyectaban imágenes de tal forma que daban la sensación de movimiento.
Tanto el aparato como el experimento, fueron precursores del cinematógrafo, creado por los hermanos Lumière unos años después. Los proyectos de Muybridge continuaron, tanto con animales como con personas. Muchos de sus discos fueron conservados, e incluyen más caballos, pájaros en vuelo, bisontes trotando, elefantes caminando, y personas saltando, bailando, etc. Muchos de ellos, fáciles de encontrar en Youtube. El legado fue muy importante, como ya se dijo, y las primeras escenas con cinematógrafo no tardaron en aparecer, aunque claro está, que las mismas eran de duraciones extremadamente cortas, como la Roundhay Garden Scene de 1888, que dura poco menos de dos segundos. Y es que las escenas eran más bien “cotidianas”; alguien bailando, una familia reunida en un jardin (el ejemplo anterior), etc. La tecnología se fue superando en cuestión de pocos años, y hacia fines del siglo XIX, y ya pisando el siglo XX, las filmaciones fueron un tanto más largas, y se proyectaban para el público. El cine había nacido.

Les adjunto algunos de los trabajos de Muybridge, y algunas breves grabaciones de la época.
¡Saludos y gracias!


Sallie Gardner at a gallop. Muybridge, 1878:


Un búfalo corriendo. Muybridge, 1883:


Mujer bailando. Muybridge, desconozco fecha:


La escena del jardín Roundhay, 1888: 


¡Pronto más cine!

viernes, 24 de febrero de 2012

DE PELÍCULA: EDITH JÉHANNE, LA PEQUEÑA PERDIDA

Edith Jéhanne y una de las pocas fotos que se conocen de ella.

   Pocos la conocen, sin dudas. Quizás, aquellos muy cinéfilos. El asunto es que hoy, armo un pequeño, muy pequeño espacio para ella, Edith Jéhanne. La pequeña perdida.
Edith fue una actriz francesa de la que muy poco se sabe. Poco tiempo estuvo en cine, y aún menos en el recuerdo de la gente. No se sabe cuándo nació, ni cuándo murió, pero con la llegada del cine sonoro, su carrera se desmoronó, y ella, la muy joven actriz de baja estatura y ojos saltones, casi literalmente, se esfumó.
   1922 fue el año de su aparición en el cine. Lamentablemente, no hay mucho registro de aquello, como para conocer cómo fueron sus primeros trabajos, como en un film llamado Triplepatte. Recién tenemos material de 1927, quizás su mejor año, aunque también fue un año de mucha producción cinematográfica pues de hecho, grandes títulos del cine mudo corresponden a este año. Y las obras de Edith, El jugador de Ajedrez y Die Liebe der Jeanne Ney, no fueron la excepción...
   En el jugador de Ajedrez (Le joueur d’échecs), nos encontramos en la Rusia del siglo XVIII, y la historia se centra en un juego de ajedrez ocurrido en la corte del Rey Stanislas de Polonia y la zarina Catalina II de Rusia. Pero la historia de El amor de Jeanne Ney (Die Liebe der Jeanne Ney), es quizás la que más ha trascendido entre los amantes del cine mudo, en lo que a películas con Edith como protagonista refiere. Jeanne, está en Moscú con su padre, en el momento en que estalla la revolución de 1917. Su novio Andreas, es parte de los bolcheviques que mata a su padre, lo cual entristece mucho a la joven, quien debe regresar a su París natal. Al poco tiempo Andreas, también viaja a Francia, y a partir de allí deben enfrentar diversas adversidades para poder hacer prevalecer al amor, entre ellas, el tío de Jeanne, un ambicioso detective, y un ladrón llamado Khalibiev (interpretado por Fritz Rasp), quien si bien al principio aparece decidido a robarle al tío luego de casarse con la prima ciega de Jeanne, Gabrielle (Brigitte Helm, ejem...), termina secuestrando a la joven, para finalmente quedar detenido.


    
   1930 fue el último año de Edith en el cine. Ya prácticamente desaparecido el cine mudo, una de las pocas excepciones fue Tarakanova. La zarina Catalina II de Rusia vuelve a aparecer como personaje, solo que esta vez es quien encarga a un príncipe que viaje a Venecia para buscar a Isabel (en este caso Edith), para que tome el trono de Rusia. Y esa fue la última quizás notable obra de Edith, quien luego no volvería a aparecer.
   No se sabe qué pasó. Su vida en sí parece haber estado envuelta en misterio, dados los pocos datos que hay sobre ella. Bueno, de hecho, son escasísimos. Como se mencionó al comienzo, no se sabe cuándo nació (si que era francesa, de eso no hay dudas). Y probablemente como a muchos actores de esa época, la llegada del cine sonoro le marcó la pérdida de su empleo. Pero en el caso de Edith Jéhanne, aquella muy joven actriz, de baja estatura y ojos saltones, el repentino fin de su carrera también la llevó a ella a una inexplicable desaparición. Y a un olvido aún más triste, que convierte a Edith en la pequeña perdida.
   Hasta acá un espacio dedicado a una joven actriz francesa que tuvo una fugaz carrera, y que de un día para el otro, desapareció. Les adjunto videos de sus dos grandes apariciones, en Le joueur d’echecs y Die Liebe der Jeanne Ney.
   ¡Saludos y gracias!


Le joueur d'echecs (1927):


Die Liebe der Jeanne Ney (1927): (Aquí ocurre el encuentro de Jeanne con su prima Gabrielle)

   Fuentes: IMDB (Internet Movie DataBase), Cine Clásico y archivo personal.

martes, 11 de octubre de 2011

DE PELÍCULA: ZARAH LEANDER


Zarah Leander. Actriz sueca, aunque desarrolló gran parte de su vida y carrera en Alemania. Nació un 15 de marzo de 1907, en Karlstad, y su verdadero nombre era Zarah Stina Hedberg. De familia muy humilde (su madre era ama de casa y su padre un fabricante de instrumentos), inició tempranamente su carrera, aunque para subsistir trabajó como secretaria. Se casó cuando tenía tan solo 19 años (en 1926), con el actor Nils Leander (de aquí su apellido artístico), tuvo dos hijos (Boel, nacida en 1927, y Göran, nacido en 1929) y se separó. En 1929 grabó su primer disco y cinco años mas tarde se volvió a casar, con el periodista Vidar Forsell, quien le dio su apellido a los hijos de Zarah, aunque al poco tiempo todo terminó con un nuevo divorcio.
Su primera película la grabó en Suecia en 1931, y se llamó “Dantes mysterier” o “Los misterios de Dante”, en donde interpretó a una bailarina. Cinco años más tarde, filmaría en Austria su primera película en alemán, “Premiere” (Estreno) y en 1937 la primera en Alemania, “Zu neuen Ufern” (La Golondrina cautiva); rápidamente obtuvo éxito, ascendiendo hasta convertirse en la actriz del momento, pero a la vez, la favorita del régimen nazi. Su éxito la llevó a realizar diez películas más, siempre con una gran particularidad: su voz, acompañada por su belleza y sus papeles de mujer fatal.

Aún en Suecia. Foto promocional de "Falska Millionaren"
Pero no todo fue alegría. Al poco tiempo de estrenada “Damals” (En Aquel Entonces) en 1943, la casa de Zarah sufrió un incendio y posterior saqueo, lo que provocó tristeza y enojo en la actriz. Además, dificultades con la UFA (la empresa cinematográfica alemana) y conflictos con el nazismo la obligaron a renunciar a su carrera en Alemania, para regresar a su Suecia natal. Su vuelta al país nórdico no fue la mejor, dados los prejuicios planteados hacia su imagen, que la catalogaron como una nazi más. A pesar de las explicaciones, que ella misma dio, costó un tiempo “aceptarla” nuevamente. Regresó a Alemania en 1950, pero ya sin el éxito de antes; “Gabriela”, “Cuba Cabana” y “Ave María” fueron de lo más destacado en su retorno, si bien participó en películas de Francia, Italia, y Suecia nuevamente.
Se volvió a casar en 1956, y su última película, “Esa maravillosa Mujer”, la rodó diez años más tarde. Tuvo varias apariciones en televisión, tanto en Suecia como en Alemania, demostrando que a pesar de su edad, su voz se encontraba casi intacta. Se alejó de todo en 1979, luego de anunciar su retiro definitivo en una conferencia de prensa. A principios de mayo de 1981, llegó de urgencia a un hospital de Estocolmo, y el 23 de junio de ese año, falleció de una hemorragia cerebral, a los 74 años.

Y ahora, viene la polémica, porque como escribí antes, Zarah fue favorita en épocas del nazismo, criticada por el mismo, por otros, e involucrada en cosas a las que nunca perteneció.
Si bien Zarah tuvo encuentros con gente del partido nazi (algo más que comprobable, por las múltiples fotografías y filmaciones que existen de la época), y en especial con el Ministro de Propaganda Joseph Goebbels (quien se aprovechó de la popularidad de la actriz para hacer campaña), ella nunca perteneció a la política del régimen, y rechazó todos los cargos que le ofrecieron para que así fuera, algo que cayó muy mal en Hitler y otros políticos nazis, quienes la consideraron una traidora.
Tampoco tuvo influencia alguna en los guiones de las películas en las que actuó, que como se sabe tenían mensajes implícitos; ella sólo se dedico a mostrar sus indiscutidos dotes actorales, estéticos y vocales, que fueron las verdaderas razones que la consagraron. Es erróneo decir que fue una “chica-nazi” cuando en verdad nunca hizo más que trabajar.
Su regreso a Alemania ya en los años 50 fue demostración del cariño que sentía por ese pais, a pesar de las cosas que se decían sobre ella, durante la guerra y luego de la misma, y pudo trabajar en Alemania como en Italia o Francia. Al morir, los medios tanto germanos como suecos no hicieron más que considerarla como "una gran diva", "una gran actriz", "una mujer que marcó una época", lo cual pude dar a entender que la visión que se tuvo de ella luego de la guerra, podía cambiar para bien. Y es que, la imagen negativa que se creó sobre Zarah Leander es, por lo menos para mí (y varios más), falsa.

Hasta aquí el homenaje De Película para una gran actriz y cantante, que supo brillar a fines de la década del ’30 y comienzos de la siguiente.
¡Saludos y gracias!

Fuentes: Sitio Oficial, en alemán , Wikipedia, Archivo personal.

Y para cerrar, algunos videos...


Zarah en su primer trabajo, "Los misterios de Dante"

Zarah y a mi juicio, una de sus mejores canciones, para "Es War Eine Rauschende Ballnacht", 1939

Cantando una de Tchaicovsky, para la misma película


Zarah, simplemente adorable...

martes, 9 de agosto de 2011

HISTORIAS DE REINAS DEL SIGLO XVI, EN LOS AÑOS ‘40



Últimamente he visto muchas películas de los ’30, ’40 y ’50 y hoy les traigo un par para comentar, y comparar. Como bien dice el título, son películas ambientadas en el siglo XVI, y en este caso, ambas cuentan las vidas y amores de las reinas de Inglaterra y Escocia de entonces, Isabel I y María Estuardo respectivamente. El contexto en el cual fueron filmadas ambas producciones, es tan atrapante como las historias contadas en las mismas.
“The Private Lives of Elizabeth and Essex” (traducida como La vida privada de Isabel y Essex) es una película estadounidense, producida en 1939 y estrenada en noviembre de ese año. Su director, es Michael Curtiz, si, el mismo que daría forma y vida a una de las películas románticas más recordadas de la historia: “Casablanca”.
La actriz protagonista de nuestro primer título es Bette Davis. Y aquí más de alguno puede recordar si la conoce o no. Seguramente si, porque Bette fue de las actrices más hermosas y talentosas que el cine pudo presentar. Aunque, en este caso, la hayan tenido que modificar para la ocasión. Y es que, para su representación de la reina Isabel I, tuvo que ser sometida a peinados y maquillajes sorprendentes. Pero no sería la única vez que se pondría los zapatos de Isabel; en 1955 volvería a encarnar a la reina, pero dada su edad (47 años, aunque parecía de más), no fue necesaria una increíble transformación.
El protagonista, Earl of Essex, un valiente Lord y soldado inglés, es representado por Errol Flynn. Y aquí muchos otros podrán decir que lo conocen, pues Errol venía de representar a Robin Hood (¡ni más ni menos!) en 1938, uno de sus papeles más importantes y por qué no, el más reconocido. Claro que a él no tuvieron que transformarlo ni nada (!!).
Ahora la historia: La reina Isabel I de Inglaterra está enamorada de Lord Essex, quien se encuentra luchando contra los españoles, a quienes derrota en Cádiz. Su regreso parece triunfante, pero la mandataria, si bien al principio parece disgustada por una supuesta derrota, puede perdonarlo. A partir de allí, se sucitan hechos que los mantienen en discordia, entre ellos, la intervención de las cartas que ambos se enviaban mientras Essex se encontraba en batalla. El cambio y la desaparición de varias de ellas (de parte de la propia corte) llevó a los amantes a la confusión, que implicó que la reina abandonase al soldado, creyendo que éste nunca le había respondido correspondencia alguna.
Pero además, la reina tuvo dos grandes obstáculos que determinaron que el final no sea para nada feliz. En primer lugar, su rivalidad con Lady Penélope Gray, una cortesana más joven y apuesta que la reina, que también siente amor por Essex, y se pelea con Isabel. El otro punto, es que la reina no habría cedido nunca su trono por un simple amor, y esto fue clave, ya que Isabel, en una increíble decisión, mandó a ejecutar al Lord, acusándolo de traición y ofensa, hacia la reina y hacia Inglaterra. Isabel queda devastada, e inclusive llega a hacer las paces con Penélope, quien le pidió encarecidamente que no ejecutase al amado en común.
Bette Davis es Isabel I, reina de Inglaterra
Errol Flynn es Lord Essex

“Das Herz der Königin” (traducida como El Corazón de la Reina), es nuestro segundo título, estrenado en diciembre de 1940. Su director es Carl Froelich, quizás el director más destacado del cine alemán entre fines de los ’30 y mitad de los ’40.
La actriz protagonista es Zarah Leander, la artista más importante del cine alemán de entonces, aunque ella no era alemana, sino sueca. Su trabajo durante la Segunda Guerra Mundial (hasta 1943) la llevó a ser confundida injustamente como una nazi más, si bien ella misma aclaró que nunca participó de la política del régimen (al respecto les contaré en otro momento). Aparte de esto, su belleza, su voz y su talento actoral fueron la pieza para convertirla en La estrella germana, y para encarnar, en este caso, a la reina María Estuardo de Escocia.
El protagonista, Lord Bothwell, un cortesano escocés, es representado por Willie Birgel, un actor en ascenso, que ya venía trabajando desde los ’30, y que ya había compartido protagonismo con Zarah antes, en 1937.
La historia: La reina María Estuardo llega a Escocia luego de haber pasado su infancia en Francia. Por desgracia, no es bien recibida por la corte, masculina 100%, que prefiere a un rey escocés, y no a una dulce y frágil mandataria. Para colmo de males, su prima, si, la reina Isabel I (interpretada por María Koppenhöfer, claro que mucho menos empalidecida que Bette Davis), siente una gran envidia por ella, pues María es mucho más bonita y carismática que la reina inglesa.
María conoce a Lord Bothwell, quien desde el principio se muestra atraído hacia la reina, pero hacia fuera demuestra su rechazo hacia la misma. Ambos quedan prácticamente enamorados desde el principio, pero María, para evitar escándalos, decide arrestarlo. De todas formas, ambos se mantienen comunicados por cartas, las cuales son intervenidas (¿les suena?) a fin de lograr confusión entre los amantes. Esta vez, Lady Johanna Gordon es quien intenta separarlos, pero su sed de venganza contra la reina se confunde con el amor que siente también por Bothwell.
Johanna y Lord Bothwell se unen contra la reina, y el caballero logra tomar el poder, pero regresa a los brazos de María, y decide reinar con ella, previa eliminación de los cortesanos favoritos de la reina. Isabel, desde Inglaterra, ofrece ayuda a María y su hijo (el futuro Jacobo Estuardo de Escocia e Inglaterra, que María tuvo con el príncipe Darnley, enviado por la monarca inglesa, y no con Bothwell), pero finalmente la traiciona; Bothwell es arrestado, y María condenada a morir decapitada. El final, como puede verse, tampoco es para nada feliz.
Zarah Leander es María Estuardo, reina de Escocia
Willie Birgel es Lord Bothwell


Ahora bien, vistas las tramas de ambas películas, es momento de destacar las particularidades que envuelven a ambas obras.
Fueron estrenadas con poco más de un año de diferencia (1939-1940), y sus historias se centran en la vida cortesana de las islas británicas del siglo XVI. En el primer caso, Inglaterra y su reina, Isabel; en el segundo, Escocia y su soberana, María Estuardo. Estamos en la Segunda Guerra Mundial, y en el caso de la producción alemana, la supuesta intervención del régimen lleva a colocar a Inglaterra claramente como la mala de la película, y a Escocia, su eterna rival, como la gran damnificada.
Ambas obras tratan sobre amoríos entre la reina y un cortesano, un noble, y en los dos casos el protagonista masculino termina siendo ejecutado. Lord Essex es decapitado en la torre por orden de la misma reina, mientras que Lord Bothwell, si bien no se ve en la película, es arrestado y encerrado en un castillo hasta morir, víctima de la locura. En cuanto a las reinas, Isabel termina sola, y María, ejecutada.
En ambas tramas, aparece una mujer que es rival de la monarca. En La vida privada de Isabel y Essex, aparece Lady Penélope Gray, de quien no hay registros sobre su existencia real, pero es fundamental para crear tensión entre Isabel y Essex, interviniendo en las cartas de ambos, y resaltándole a la reina su juventud, belleza y plenitud. La intérprete es la bellísima Olivia de Havilland. En El Corazón de la Reina, aparece el personaje de Johanna Gordon, heredera de una familia devastada por el padre de María, razón por la cual decide vengarse, pero termina enamorándose de Bothwell. Es ella misma en este caso quien intercepta las cartas de María con su amante, aunque en este caso, Bothwell y Johanna se unen en falso matrimonio, uno por poder, la otra por venganza. La intérprete, es la hermosa Lotte Koch.

Olivia de Havilland es Lady Penélope Gray
Lotte Koch es Lady Johanna Gordon

Las escenografías y disfraces son excelentes en ambas producciones, y a pesar de que “Das Herz der Königin” no pudo ser coloreada, es notable la producción que hay detrás. Si bien ninguna de las obras está filmada en lugares históricos, todo lo que tiene que ver con batallas, lugares y cronología está bien representado. En “The Private Lives of Elizabeth and Essex”, la historia comienza con el triunfo inglés sobre las tropas españolas en la toma de Cádiz de 1595, mientras que más hacia el desarrollo de la trama, Essex debe soportar el abandono de la corona en Irlanda, en la llamada Guerra de los Nueve Años, de 1595 a 1603, aunque él no la presenció en su totalidad, pues moriría ejecutado en 1601. En “Das Herz der Königin”, los hechos se siguen cronológicamente de muy buena manera: María llega a Escocia desde Francia, combate a los opositores, se enamora de Bothwell pero se casa con el enviado de Isabel, Lord Darnley, quien se convierte en rey, y tiene un hijo con María (Jacobo), para luego enfermarse y morir en un castillo, víctima de un atentado que ni María ni Bothwell pueden evitar; la reina Isabel la ayuda pero en realidad la traiciona, y manda a decapitar a su prima. Además, es cierta la existencia de las cartas de ambas reinas con sus respectivos amantes.

En resúmen, dos historias atrapantes a su modo, bastante similares entre sí. Dos historias de amor contadas desde dos visiones, muy buen contexto, adaptación, escenografía y puesta en escena, interpretaciones y expresiones actorales, algo de música y por supuesto, mucha historia. Les dejo por supuesto los trailers de ambas obras.
¡Saludos y gracias!




Fuentes: IMDB (Internet Movie DataBase, con todo lo que necesitan saber sobre películas y series), Archivo personal.

Películas: “The Private Lives of Elizabeth and Essex”, dirigida por Michael Curtiz, protagonizada por Bette Davis y Errol Fynn, 1939. // “Das Herz der Königin”, dirigida por Carl Froelich, protagonizada por Zarah Leander y Willie Birgel, 1940.

sábado, 11 de junio de 2011

DE PELÍCULA: BRIGITTE HELM

Simplemente Brigitte...

Brigitte Helm. Actriz alemana, famosa por su papel en la película futurista “Metrópolis” de 1926 (1927 según otras fuentes), dirigida por Fritz Lang. Una muchacha que empezó su carrera antes de cumplir 20 años, pero que tuvo que retirarse antes de llegar a los 30. Una actriz olvidada, reflotada, pero nunca tan famosa. Acá un espacio para ella, considerando que hoy 11 de junio, se recuerda una año más desde su partida, silenciosa, en 1996. Un merecido espacio, para una verdadera Musa.
Brigitte nació en 1908, en Berlín. Su padre, un soldado alemán, murió en 1913, una año antes de iniciarse la Primera Guerra Mundial. La pequeña debió pasar su niñez con su madre y sus otros tres hermanos, de los cuales dos eran mujeres.
La carrera actoral comenzó pronto, y en 1925 fue llamada por Thea von Harbou, en aquel entonces esposa de Fritz Lang (se separaron en 1933) y escritora de una novela futurista, para actuar en una película basada en la misma. “Metrópolis” se estrenó en 1926, pero la premiere alemana no solo no fue tan bien recibida como se esperaba en su momento, sino que además fue cortada, y gran parte no se recuperó hasta el descubrimiento de una copia en Buenos Aires en 2008. Cuestiones al margen, Brigitte obtuvo fama con solo 18 años, y las películas siguientes, no tan valoradas como la primera (en la actualidad), fueron muchas, y no sólo en alemán, sino también en francés, y hasta alguna que otra en inglés.

Una de sus escenas más recordadas: la transformación del Robot (Metrópolis, 1927)

Mujer glamorosa y sencilla, los roles de Brigitte en Metrópolis. Roles también en su vida.

La época muda fue muy productiva, y hasta su fin, hacia 1930, tuvo a Brigitte entre sus protagonistas, desde que la joven apareció. Mientras que en “Die Liebe der Jeanne Ney” (El Amor de Jeanne Ney) de 1927, se la ve en el papel de una inocente niña ciega, en “L’Argent” (El Dinero), de 1928, aparece como una seductora condesa, cuyos ojos y vestidos llamaron la atención de más de uno, aún hoy.
Pero la época sonora del cine marcó la decadencia. Como punto alto, aparece “L’Atlantide” (La Atlántida), película de George W. Pabst que tuvo una versión francesa, una alemana, y una inglesa, pero siempre con Brigitte inalterable en el papel protagónico. Luego de eso, las películas germanas fueron censuradas por el ascenso del régimen nazi, y la carrera de Brigitte Helm terminó en 1935, cuando la actriz tenía, tan solo, 27 años. Llegó a trabajar en el denominado Cine del Tercer Reich, pero se dio cuenta de la manipulación que se le estaba haciendo al arte, y optó por renunciar a su trabajo.

Con Gustav Fröhlich, foto promoción del film "Gloria", de 1931.

Antinea, reina de la Atlántida de Pabst (¡y coloreada por mí!)



Como Florence Wills, en "Gold", 1934.

Brigitte se casó dos veces. Tuvo cuatro hijos con un industrial judío, lo cual seguramente implicó cierto “desafío” de la actriz hacia el nazismo. Exiliada, vivió en Suiza y en Italia, y regresó a Alemania al finalizar la Segunda Guerra Mundial. Pero nunca volvió a actuar, y se negó a ser fotografiada o entrevistada. Sus rivales épicas, Greta Garbo y Marlene Dietrich, le ganaron la pulseada, pues fueron a Hollywood, y se convirtieron en indiscutidas estrellas, mientras que ella permaneció escondida, hasta su fallecimiento en Suiza, en 1996 a los 88 años. Es verdad que Brigitte tuvo la posibilidad de ir también a Estados Unidos a triunfar, pero renunció al papel de esposa de Frankenstein, por no querer dejar Alemania. Ese mismo rol, significaría el lanzamiento a la fama de Elsa Lanchester.

Hoy en día sus películas son difíciles de encontrar, a tal punto que a algunas ya se las está empezando a dar por desaparecidas, y aquellas halladas son conservadas, en algunos casos restauradas, o compartidas entre coleccionistas. De la etapa muda, además de Metrópolis, Die Liebe der Jeanne Ney y L’Argent, se destacan Abwege (Crisis), Alraune (Mandrágora), Die Wunderbare Luge der Nina Petrovna (La Maravillosa Mentira de Nina Petrovna), y Die Yacht der Sieben Sunden (El Barco de los Siete Pecados), esta última con el final desaparecido. De la etapa sonora, además de La Atlántida, destacan Gloria (en cuya versión alemana vuelve a compartir protagonismo con Gustav Fröhlich, Freder Fredersen de Metrópolis) y Geld (Oro).

Hasta aquí un espacio dedicado a una gran actriz alemana, triunfante en el cine mudo, pero no tanto en el sonoro, que marcó su retiro. Inspiración de muchos, recordada por otros, si bien sus papeles representaban a la mujer seductora, atrevida y decidida, también le dio lugar a la interpretación de una joven pobre, humilde e inocente, quizás recordando sus raíces, su niñez.
Será un homenaje mínimo, pero para quien les escribe, es muy grande. Les dejo algunos videos para que la conozcan mejor.
¡Saludos y gracias!

De su etapa muda: 

Metrópolis (trailer de la edición 2010)


Abwege (Crisis, 1928)


Die Liebe der Jeanne Ney (El Amor de Jeanne Ney, 1927)


De la etapa Sonora:

Alraune (Mandrágora, 1930)


L'Atlantide (1932; en Youtube también podrán ver la versión inglesa, también con Brigitte)


Y para cerrar...

Un rejunte de algunas películas, algunas de ellas incompletas o desaparecidas...



lunes, 16 de mayo de 2011

DE PELÍCULA: FRITZ RASP

Seguramente el nombre no le suena a muchos, salvo a aquellos fanáticos del cine mudo que han visto películas como "Metrópolis". Fritz Rasp fue un gran actor, un excelente intérprete del villano, del delincuente y fantasma, pero que también supo trabajar de bueno.

Autografiada. Fritz en sus años mudos.

Heinrich Fritz Rasp nació el 13 de mayo de 1891 en Bayreuth, Alemania, un pequeño pueblo en donde, entre otras cosas, falleció el músico Franz Liszt, en 1886, y se celebran desde 1876 los Festivales de Bayreuth en homenaje a Richard Wagner.
Siendo muy joven empezó a estudiar teatro en Munich, algo interrumpido con la Primera Guerra Mundial, que obligó a Fritz a entrar en el ejército entre 1916 y 1918. De regreso inició trabajos con Fritz Lang, para realizar varias películas, entre ellas, Metrópolis. Y así apareció “El Hombre Flaco”, der Schemale, the Thin Man, un personaje secundario, pero que lo hizo conocido. Un personaje malévolo, frío, crudo, con sus particularidades, y una breve participación.

El Hombre Flaco de Metrópolis, 1926. Quizás su papel más reconocido.
 Después de Metrópolis, Fritz protagonizó varias mudas más, y casi siempre siguiendo el mismo rol de villano, ladrón y criminal. Una de las más destacadas es "Diary of a Lost Girl" (Diario de una Mujer Perdida) de 1928, en donde actúa junto a Louise Brooks, una de las grandes musas de la época del "cine de plata", aunque aquí no es tan malvado. Con la aparición del cine sonoro, sus papeles comenzaron a cambiar, dándole lugar a personajes buenos y simples.

Grundeis, en "Emil y los Detectives" de 1931. Acá hizo de bueno.

Hasta que el nazismo llegó. Y con él, la censura a todo tipo de arte. Las persecusiones, las propagandas acordes a lo que el régimen quería. Pero Fritz siguió trabajando, a pesar de la situación. En 1933 tendría quizás su único papel realmente protagónico, en "Der Judas von Tirol" (El Judas de Tirol), que trata de un campesino que pretendía ser bueno con los demás, pero las circunstancias siempre lo llevaban a ser un verdadero Judas. Otra de las obras que lo tuvo en los primeros planos fue "The Threepenny Opera" (La Ópera de los 3 Centavos), de 1931, que en principio había sido prohibida por Hitler, pero increíblemente fue regalada al führer para su 50º cumpleaños, como el propio Fritz recuerda. Y fue así como además filmó películas como “Paracelsus” y “Es war eine Rauschende Ballnacht” (Noche Embrujada), esta última con Piotr Illich Tchaicovsky como tema central, si bien los hechos ocurridos no eran verídicos.
Luego de la Segunda Guerra Mundial, la industria cinematográfica se estabilizó, pero Rasp no hizo tantas películas. Regresaría ya en los años ’50, y entre fines de esta década, y principios de los ’60, aparecería en varios filmes de detectives, alternando papeles de villano y de inocente. "Der frosch mit der Maske" (La máscara de la Rana), "Die Bande des Schreckens" (La Banda del Terror) y "Die Rote creis" (El círculo Rojo), son algunos de los títulos de las películas policiales en las que particpó, generalmente como jefe mafioso, sabio padre de un detective, o experimentado abogado.
En el medio, tendría tiempo para actuar para Hollywood (¡la pucha!). Fue en 1955, en la película "Magic Fire", dirigida por William Dieterle (un prestigioso director de cine alemán de la época), y biografía de Richard Wagner, compositor alemán. Si bien el papel es más que irrelevante (es un mensajero que va en busca del músico para llevarlo ante el rey Luis II de Bavaria, y dice unas cinco o seis líneas), tuvo la experiencia de compartir cartel junto a grandes nombres como Yvonne de Carlo y Peter Cushing.
Las décadas del 60 y 70 lo vieron en varias series televisivas alemanas, hasta interpretar en 1975, ya con 84 años, el film "Lina Braake", en el cual da vida a un anciano endeudado, que vive en un asilo hasta que es sacado de allí por su antigua esposa, para que le ayude a pagar sus deudas. Su última aparición televisiva, fue en la serie "Dorothea Merz", en 1976. Y ese mismo año, el 30 de noviembre, cerraba el telón definitivamente, en Gräfelfing, Alemania.

Fritz se casó con Charlotte Peterman, que nació en 1904 y falleció en 1993, y de quien no hay muchos datos disponibles. Ambos tuvieron cuatro hijos.
Recibió tan solo una distinción, el Premio a la Trayectoria de la Academia de Cine Alemana, en 1963. Ese mismo año, realizaría una de sus últimas películas.

¿Y Metrópolis? Muchos seguramente se preguntan "¿y Fritz Rasp cuál era?". Bueno, era un espía del dueño de la mega-ciudad, enviado a espiar a su hijo, Freder Fredersen, interpretado por Gustav Fröhlich, para que no se apartase de su lado para iniciar una vida junto a las clases trabajadoras de los suburbios. Un personaje caracterizado por ser alto, flaco, serio, desabrido, pero lo suficientemente completo como para "meter miedo", y calificarlo de un verdadero villano.
Sus apariciones son breves, aunque más lo fueron hasta que se encontraron las cintas de Metrópolis en Buenos Aires en el 2008. En las mismas, grandes sobrevivientes a la época, se puede ver a Fritz en muchas más escenas, entendiéndose en algunos casos la intervención del personaje en el film. Quien tenga o haya visto la versión "Metrópolis 2010", con este gran agregado de unos 25 minutos aproximadamente, es un fiel testigo de ello.

Una de las escenas recuperadas de Metrópolis en donde Fritz aparece.

Hasta aquí un pequeño homenaje De Película para un actor poco conocido en el medio, pero que mal no estaría darlo a conocer. Además, el 13 de mayo último fue su 120º cumpleaños. ¡Merecido tiene este espacio! Les dejo algunas fotos y un video para terminar, y que él mismo les cuente cómo le fue a lo largo de su carrera.
¡Saludos y gracias!


Con Louise Brooks, 1929.


Con Brigitte Helm, 1927.


Con Marika Rökk, 1939.
Con Joachim Fuchsberger, 1960.

Algunos videos...

Trailer de Metrópolis Completa:


"Sombras" de 1923:


"Diario de una Mujer Perdida":


"La Banda del Terror" (trailer):


"Fritz Rasp nos cuenta", 1972: