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martes, 11 de octubre de 2011

DE PELÍCULA: ZARAH LEANDER


Zarah Leander. Actriz sueca, aunque desarrolló gran parte de su vida y carrera en Alemania. Nació un 15 de marzo de 1907, en Karlstad, y su verdadero nombre era Zarah Stina Hedberg. De familia muy humilde (su madre era ama de casa y su padre un fabricante de instrumentos), inició tempranamente su carrera, aunque para subsistir trabajó como secretaria. Se casó cuando tenía tan solo 19 años (en 1926), con el actor Nils Leander (de aquí su apellido artístico), tuvo dos hijos (Boel, nacida en 1927, y Göran, nacido en 1929) y se separó. En 1929 grabó su primer disco y cinco años mas tarde se volvió a casar, con el periodista Vidar Forsell, quien le dio su apellido a los hijos de Zarah, aunque al poco tiempo todo terminó con un nuevo divorcio.
Su primera película la grabó en Suecia en 1931, y se llamó “Dantes mysterier” o “Los misterios de Dante”, en donde interpretó a una bailarina. Cinco años más tarde, filmaría en Austria su primera película en alemán, “Premiere” (Estreno) y en 1937 la primera en Alemania, “Zu neuen Ufern” (La Golondrina cautiva); rápidamente obtuvo éxito, ascendiendo hasta convertirse en la actriz del momento, pero a la vez, la favorita del régimen nazi. Su éxito la llevó a realizar diez películas más, siempre con una gran particularidad: su voz, acompañada por su belleza y sus papeles de mujer fatal.

Aún en Suecia. Foto promocional de "Falska Millionaren"
Pero no todo fue alegría. Al poco tiempo de estrenada “Damals” (En Aquel Entonces) en 1943, la casa de Zarah sufrió un incendio y posterior saqueo, lo que provocó tristeza y enojo en la actriz. Además, dificultades con la UFA (la empresa cinematográfica alemana) y conflictos con el nazismo la obligaron a renunciar a su carrera en Alemania, para regresar a su Suecia natal. Su vuelta al país nórdico no fue la mejor, dados los prejuicios planteados hacia su imagen, que la catalogaron como una nazi más. A pesar de las explicaciones, que ella misma dio, costó un tiempo “aceptarla” nuevamente. Regresó a Alemania en 1950, pero ya sin el éxito de antes; “Gabriela”, “Cuba Cabana” y “Ave María” fueron de lo más destacado en su retorno, si bien participó en películas de Francia, Italia, y Suecia nuevamente.
Se volvió a casar en 1956, y su última película, “Esa maravillosa Mujer”, la rodó diez años más tarde. Tuvo varias apariciones en televisión, tanto en Suecia como en Alemania, demostrando que a pesar de su edad, su voz se encontraba casi intacta. Se alejó de todo en 1979, luego de anunciar su retiro definitivo en una conferencia de prensa. A principios de mayo de 1981, llegó de urgencia a un hospital de Estocolmo, y el 23 de junio de ese año, falleció de una hemorragia cerebral, a los 74 años.

Y ahora, viene la polémica, porque como escribí antes, Zarah fue favorita en épocas del nazismo, criticada por el mismo, por otros, e involucrada en cosas a las que nunca perteneció.
Si bien Zarah tuvo encuentros con gente del partido nazi (algo más que comprobable, por las múltiples fotografías y filmaciones que existen de la época), y en especial con el Ministro de Propaganda Joseph Goebbels (quien se aprovechó de la popularidad de la actriz para hacer campaña), ella nunca perteneció a la política del régimen, y rechazó todos los cargos que le ofrecieron para que así fuera, algo que cayó muy mal en Hitler y otros políticos nazis, quienes la consideraron una traidora.
Tampoco tuvo influencia alguna en los guiones de las películas en las que actuó, que como se sabe tenían mensajes implícitos; ella sólo se dedico a mostrar sus indiscutidos dotes actorales, estéticos y vocales, que fueron las verdaderas razones que la consagraron. Es erróneo decir que fue una “chica-nazi” cuando en verdad nunca hizo más que trabajar.
Su regreso a Alemania ya en los años 50 fue demostración del cariño que sentía por ese pais, a pesar de las cosas que se decían sobre ella, durante la guerra y luego de la misma, y pudo trabajar en Alemania como en Italia o Francia. Al morir, los medios tanto germanos como suecos no hicieron más que considerarla como "una gran diva", "una gran actriz", "una mujer que marcó una época", lo cual pude dar a entender que la visión que se tuvo de ella luego de la guerra, podía cambiar para bien. Y es que, la imagen negativa que se creó sobre Zarah Leander es, por lo menos para mí (y varios más), falsa.

Hasta aquí el homenaje De Película para una gran actriz y cantante, que supo brillar a fines de la década del ’30 y comienzos de la siguiente.
¡Saludos y gracias!

Fuentes: Sitio Oficial, en alemán , Wikipedia, Archivo personal.

Y para cerrar, algunos videos...


Zarah en su primer trabajo, "Los misterios de Dante"

Zarah y a mi juicio, una de sus mejores canciones, para "Es War Eine Rauschende Ballnacht", 1939

Cantando una de Tchaicovsky, para la misma película


Zarah, simplemente adorable...

martes, 9 de agosto de 2011

HISTORIAS DE REINAS DEL SIGLO XVI, EN LOS AÑOS ‘40



Últimamente he visto muchas películas de los ’30, ’40 y ’50 y hoy les traigo un par para comentar, y comparar. Como bien dice el título, son películas ambientadas en el siglo XVI, y en este caso, ambas cuentan las vidas y amores de las reinas de Inglaterra y Escocia de entonces, Isabel I y María Estuardo respectivamente. El contexto en el cual fueron filmadas ambas producciones, es tan atrapante como las historias contadas en las mismas.
“The Private Lives of Elizabeth and Essex” (traducida como La vida privada de Isabel y Essex) es una película estadounidense, producida en 1939 y estrenada en noviembre de ese año. Su director, es Michael Curtiz, si, el mismo que daría forma y vida a una de las películas románticas más recordadas de la historia: “Casablanca”.
La actriz protagonista de nuestro primer título es Bette Davis. Y aquí más de alguno puede recordar si la conoce o no. Seguramente si, porque Bette fue de las actrices más hermosas y talentosas que el cine pudo presentar. Aunque, en este caso, la hayan tenido que modificar para la ocasión. Y es que, para su representación de la reina Isabel I, tuvo que ser sometida a peinados y maquillajes sorprendentes. Pero no sería la única vez que se pondría los zapatos de Isabel; en 1955 volvería a encarnar a la reina, pero dada su edad (47 años, aunque parecía de más), no fue necesaria una increíble transformación.
El protagonista, Earl of Essex, un valiente Lord y soldado inglés, es representado por Errol Flynn. Y aquí muchos otros podrán decir que lo conocen, pues Errol venía de representar a Robin Hood (¡ni más ni menos!) en 1938, uno de sus papeles más importantes y por qué no, el más reconocido. Claro que a él no tuvieron que transformarlo ni nada (!!).
Ahora la historia: La reina Isabel I de Inglaterra está enamorada de Lord Essex, quien se encuentra luchando contra los españoles, a quienes derrota en Cádiz. Su regreso parece triunfante, pero la mandataria, si bien al principio parece disgustada por una supuesta derrota, puede perdonarlo. A partir de allí, se sucitan hechos que los mantienen en discordia, entre ellos, la intervención de las cartas que ambos se enviaban mientras Essex se encontraba en batalla. El cambio y la desaparición de varias de ellas (de parte de la propia corte) llevó a los amantes a la confusión, que implicó que la reina abandonase al soldado, creyendo que éste nunca le había respondido correspondencia alguna.
Pero además, la reina tuvo dos grandes obstáculos que determinaron que el final no sea para nada feliz. En primer lugar, su rivalidad con Lady Penélope Gray, una cortesana más joven y apuesta que la reina, que también siente amor por Essex, y se pelea con Isabel. El otro punto, es que la reina no habría cedido nunca su trono por un simple amor, y esto fue clave, ya que Isabel, en una increíble decisión, mandó a ejecutar al Lord, acusándolo de traición y ofensa, hacia la reina y hacia Inglaterra. Isabel queda devastada, e inclusive llega a hacer las paces con Penélope, quien le pidió encarecidamente que no ejecutase al amado en común.
Bette Davis es Isabel I, reina de Inglaterra
Errol Flynn es Lord Essex

“Das Herz der Königin” (traducida como El Corazón de la Reina), es nuestro segundo título, estrenado en diciembre de 1940. Su director es Carl Froelich, quizás el director más destacado del cine alemán entre fines de los ’30 y mitad de los ’40.
La actriz protagonista es Zarah Leander, la artista más importante del cine alemán de entonces, aunque ella no era alemana, sino sueca. Su trabajo durante la Segunda Guerra Mundial (hasta 1943) la llevó a ser confundida injustamente como una nazi más, si bien ella misma aclaró que nunca participó de la política del régimen (al respecto les contaré en otro momento). Aparte de esto, su belleza, su voz y su talento actoral fueron la pieza para convertirla en La estrella germana, y para encarnar, en este caso, a la reina María Estuardo de Escocia.
El protagonista, Lord Bothwell, un cortesano escocés, es representado por Willie Birgel, un actor en ascenso, que ya venía trabajando desde los ’30, y que ya había compartido protagonismo con Zarah antes, en 1937.
La historia: La reina María Estuardo llega a Escocia luego de haber pasado su infancia en Francia. Por desgracia, no es bien recibida por la corte, masculina 100%, que prefiere a un rey escocés, y no a una dulce y frágil mandataria. Para colmo de males, su prima, si, la reina Isabel I (interpretada por María Koppenhöfer, claro que mucho menos empalidecida que Bette Davis), siente una gran envidia por ella, pues María es mucho más bonita y carismática que la reina inglesa.
María conoce a Lord Bothwell, quien desde el principio se muestra atraído hacia la reina, pero hacia fuera demuestra su rechazo hacia la misma. Ambos quedan prácticamente enamorados desde el principio, pero María, para evitar escándalos, decide arrestarlo. De todas formas, ambos se mantienen comunicados por cartas, las cuales son intervenidas (¿les suena?) a fin de lograr confusión entre los amantes. Esta vez, Lady Johanna Gordon es quien intenta separarlos, pero su sed de venganza contra la reina se confunde con el amor que siente también por Bothwell.
Johanna y Lord Bothwell se unen contra la reina, y el caballero logra tomar el poder, pero regresa a los brazos de María, y decide reinar con ella, previa eliminación de los cortesanos favoritos de la reina. Isabel, desde Inglaterra, ofrece ayuda a María y su hijo (el futuro Jacobo Estuardo de Escocia e Inglaterra, que María tuvo con el príncipe Darnley, enviado por la monarca inglesa, y no con Bothwell), pero finalmente la traiciona; Bothwell es arrestado, y María condenada a morir decapitada. El final, como puede verse, tampoco es para nada feliz.
Zarah Leander es María Estuardo, reina de Escocia
Willie Birgel es Lord Bothwell


Ahora bien, vistas las tramas de ambas películas, es momento de destacar las particularidades que envuelven a ambas obras.
Fueron estrenadas con poco más de un año de diferencia (1939-1940), y sus historias se centran en la vida cortesana de las islas británicas del siglo XVI. En el primer caso, Inglaterra y su reina, Isabel; en el segundo, Escocia y su soberana, María Estuardo. Estamos en la Segunda Guerra Mundial, y en el caso de la producción alemana, la supuesta intervención del régimen lleva a colocar a Inglaterra claramente como la mala de la película, y a Escocia, su eterna rival, como la gran damnificada.
Ambas obras tratan sobre amoríos entre la reina y un cortesano, un noble, y en los dos casos el protagonista masculino termina siendo ejecutado. Lord Essex es decapitado en la torre por orden de la misma reina, mientras que Lord Bothwell, si bien no se ve en la película, es arrestado y encerrado en un castillo hasta morir, víctima de la locura. En cuanto a las reinas, Isabel termina sola, y María, ejecutada.
En ambas tramas, aparece una mujer que es rival de la monarca. En La vida privada de Isabel y Essex, aparece Lady Penélope Gray, de quien no hay registros sobre su existencia real, pero es fundamental para crear tensión entre Isabel y Essex, interviniendo en las cartas de ambos, y resaltándole a la reina su juventud, belleza y plenitud. La intérprete es la bellísima Olivia de Havilland. En El Corazón de la Reina, aparece el personaje de Johanna Gordon, heredera de una familia devastada por el padre de María, razón por la cual decide vengarse, pero termina enamorándose de Bothwell. Es ella misma en este caso quien intercepta las cartas de María con su amante, aunque en este caso, Bothwell y Johanna se unen en falso matrimonio, uno por poder, la otra por venganza. La intérprete, es la hermosa Lotte Koch.

Olivia de Havilland es Lady Penélope Gray
Lotte Koch es Lady Johanna Gordon

Las escenografías y disfraces son excelentes en ambas producciones, y a pesar de que “Das Herz der Königin” no pudo ser coloreada, es notable la producción que hay detrás. Si bien ninguna de las obras está filmada en lugares históricos, todo lo que tiene que ver con batallas, lugares y cronología está bien representado. En “The Private Lives of Elizabeth and Essex”, la historia comienza con el triunfo inglés sobre las tropas españolas en la toma de Cádiz de 1595, mientras que más hacia el desarrollo de la trama, Essex debe soportar el abandono de la corona en Irlanda, en la llamada Guerra de los Nueve Años, de 1595 a 1603, aunque él no la presenció en su totalidad, pues moriría ejecutado en 1601. En “Das Herz der Königin”, los hechos se siguen cronológicamente de muy buena manera: María llega a Escocia desde Francia, combate a los opositores, se enamora de Bothwell pero se casa con el enviado de Isabel, Lord Darnley, quien se convierte en rey, y tiene un hijo con María (Jacobo), para luego enfermarse y morir en un castillo, víctima de un atentado que ni María ni Bothwell pueden evitar; la reina Isabel la ayuda pero en realidad la traiciona, y manda a decapitar a su prima. Además, es cierta la existencia de las cartas de ambas reinas con sus respectivos amantes.

En resúmen, dos historias atrapantes a su modo, bastante similares entre sí. Dos historias de amor contadas desde dos visiones, muy buen contexto, adaptación, escenografía y puesta en escena, interpretaciones y expresiones actorales, algo de música y por supuesto, mucha historia. Les dejo por supuesto los trailers de ambas obras.
¡Saludos y gracias!




Fuentes: IMDB (Internet Movie DataBase, con todo lo que necesitan saber sobre películas y series), Archivo personal.

Películas: “The Private Lives of Elizabeth and Essex”, dirigida por Michael Curtiz, protagonizada por Bette Davis y Errol Fynn, 1939. // “Das Herz der Königin”, dirigida por Carl Froelich, protagonizada por Zarah Leander y Willie Birgel, 1940.